Cecilia Caione. En Los Teques, capital del estado Miranda, chavistas y opositores no sólo comparten postes y paredes para pendones, afiches y graffitis, sino también la céntrica avenida Bermúdez. Allí toldos del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), Partido Comunista de Venezuela (PCV), Primero Justicia (PJ) y Un Nuevo Tiempo (UNT) conviven sin confrontación alguna.
En una especie de bulevar ubicado en el centro de la vía y que la divide están colocados, de forma intercalada, los puestos, es decir, uno afecto al proceso revolucionario y el siguiente a un partido político de la oposición. Mientras en unos se oyen canciones como “Venezuela es roja, rojita” y “diez millones de votos por el buche”, en otros se escucha “hay un camino” y “algo bueno está pasando”.
Esa mezcla puede resultar extraña para quien se pare entre uno y otro, pero de cada quien dependerá acercarse al que mejor le parezca conveniente. Por cierto, quien decida, aunque sea por curiosidad, aproximarse a alguno recibirá su respectivo volante.
